Raíces históricas del conductismo
El conductismo surge a principios del siglo XX como una respuesta a las limitaciones de la psicología introspectiva. Sus raíces históricas se encuentran en el auge del positivismo y el empirismo, corrientes que enfatizan la observación y la medición objetiva. Figuras clave como John B. Watson impulsaron esta corriente, proponiendo que la psicología debía centrarse exclusivamente en el comportamiento observable y medible.
Fundamentos filosóficos del conductismo
El conductismo se apoya en el empirismo y el materialismo, rechazando explicaciones basadas en procesos mentales internos no observables. La filosofía pragmática también influyó, destacando la utilidad práctica del estudio del comportamiento para predecir y controlar respuestas.
Principales influencias y características
- Positivismo: enfatiza la observación directa y la experimentación.
- Empirismo: conocimiento basado en la experiencia sensorial.
- Materialismo: la conducta se explica a partir de fenómenos físicos y biológicos.
- Pragmatismo: valor del conocimiento en función de su aplicación práctica.
Desarrollo y evolución del conductismo
Tras Watson, el conductismo se desarrolló con aportes de B.F. Skinner, quien introdujo el análisis experimental del comportamiento y el condicionamiento operante. Estas contribuciones consolidaron las bases filosóficas y metodológicas del conductismo, orientadas a la observación rigurosa y la manipulación de variables ambientales para explicar la conducta.