Las rejas puerta son cerramientos de seguridad montados en el acceso a la casa o a un local. Combinan protección con estética y permiten visibilidad y ventilación sin perder estilo. En el mercado hay varias opciones de materiales y acabados para adaptarse a tu fachada y presupuesto.
Materiales y acabados- Hierro forjado: duradero y con un estilo clásico. Requiere mantenimiento para evitar óxido.
- Acero galvanizado: gran resistencia a la intemperie y bajo mantenimiento.
- Aluminio: ligero y resistente, ideal para climas con salinidad o humedad.
- Acabados en pintura texturada o recubrimientos polimericos para combinar con la fachada.
- Seguridad: buscar barras rígidas, unión sólida y buen anclaje al marco.
- Medidas: medir ancho y alto con precisión y dejar un margen para instalación.
- Estilo: clásico, moderno o minimalista; la reja debe complementar la puerta y la fachada.
- Mantenimiento: considerar cuán fácil es limpiar y si requiere pintura o tratamiento anticorrosión.
Para medir, tomá el ancho total de la apertura y el alto desde el marco hasta el piso. Considera si la reja va empotrada, montada sobre marco o con herrajes. Si ya tenés una puerta, a veces se puede adaptar una reja a esa apertura con los herrajes compatibles y los kits adecuados.
Consejos de mantenimiento- Limpiar con agua y jabón suave; evitar productos abrasivos.
- Revisar tornillería y cierres cada 6 a 12 meses para asegurar un buen funcionamiento.
- Aplicar un recubrimiento anticorrosivo cada pocos años, según el material.
- ¿Las rejas requieren permiso de instalación? En muchos lugares no, pero depende de la normativa local. Consultá con el profesional o la tienda.
- ¿Qué garantía suele haber? La mayoría ofrece entre 1 y 5 años, dependiendo del material y del fabricante.
- ¿Se pueden adaptar a puertas existentes? Sí, existen soluciones modulares y kits de adaptación para distintas aberturas.