- Acero quirúrgico: resistente, hipoalergénico y fácil de limpiar.
- Plata: opción elegante y duradera, ideal para quienes buscan un toque sofisticado.
- Materiales personalizados: como el titanio o el oro, para un acabado más exclusivo.
- El tamaño y grosor de la barra, que debe ajustarse a la anatomía de tu labio.
- El diseño y el material, según tu estilo y sensibilidad de piel.
- La calidad del cierre y la comodidad para evitar molestias.
- Limpiarlo con soluciones salinas o productos recomendados por profesionales.
- No manipularlo con las manos sucias.
- Evitar tocarlo constantemente para prevenir infecciones.
- Consultar con un especialista ante cualquier signo de irritación o molestia.