J. P. Donleavy.
Hombre de mazapán.
Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1976. Col. Horizonte. Trad. de Aníbal Leal. 18 x 12 cm.; 360 páginas. Buen estado. Tapa blanda.
Una novela picaresca que es un estallido de violencia y de comicidad. Sólo James Patrick Donleavy puede lograr esta mezcla alucinante de horror y de burla en su visión de la muerte y del sexo. En su personaje Sebastián Dangerfield, alias Hombre de mazapán, tan frágil como esos bizcochos con figura humana que se deshacen entre los dedos, Donleavy ha creado uno de los tipos más inolvidables de la narrativa actual. Un hombre que estafa a sus amigos, castiga a su mujer y a sus amantes, se burla del mundo y de sí mismo. Escrita con el virtuosismo de un Joyce y el desenfado de un Rabelais, Hombre de mazapán es la crónica de una lucha contra la castidad, la fidelidad, la sobriedad, el honor. A medida que este personaje insólito se abandona a sus aventuras en Dublín y Londres, el lector se interna en una zona más allá de toda convención. Y el genio de Donleavy logra trastornar el universo moral haciendo que el lector se deslumbre ante su héroe, ante su encanto, su ingenio, su feroz apetito por gozar de cada minuto de la vida. Admiración que se vuelve simpatía y, al fin, piedad. El lector acaba uniéndose a la plegaria final del autor, que suplica la compasión de Dios para el absurdo Hombre de mazapán.