- Fácil de instalar y ajustar, incluso en lugares de difícil acceso.
- Permite una mejor adaptación a diferentes tipos de conexiones de agua y desagüe.
- Reduce la necesidad de obras o modificaciones en la estructura del baño.
- Facilita la limpieza y el mantenimiento del inodoro.
- Verificar la compatibilidad con las conexiones existentes en tu baño.
- Elegir materiales de calidad para asegurar durabilidad y resistencia.
- Considerar el tamaño y la forma para que encaje perfectamente en el espacio disponible.