- Reducción significativa en el consumo de energía eléctrica o gas.
- Menor impacto ambiental, gracias al uso de energía renovable.
- Mayor independencia de la red eléctrica o de gas, ideal para zonas rurales o con suministro irregular.
- Costos de mantenimiento relativamente bajos y duraderos.
- Capacidad adecuada a las necesidades del hogar.
- Buen rendimiento del panel solar térmico.
- Sistema de respaldo eficiente y fácil de usar.
- Materiales resistentes a la corrosión y a las condiciones climáticas locales.